Las vacaciones de Palacio Calvin Tomo I: El Embrujo de Eme

10 01 2008

Me parece que debo un post. Sucede que en estos días he retomado el trabajo (con el consiguiente estrepitoso deceso de mi condición de prefe). Sucede también que ahora tengo que ver cómo chucha hago para que Gastón Acurio, jefe de mi jefe, no se entere de mi post sobre el Hoy Sin Affair porque, básicamente, me jodo. Pa concha, el poco tiempo que tuve para escribir lo tuve que utilizar en un book review para Le Monde Diplomatique que me pidió que contribuya con estos artículos mensualmente (siempre vale el cherry supongo). Todo este floro simplemente para decir una cosa: ¡disculpas! Sé que quienes leen este blog son pocos pero fieles, y al margen de lo que suceda en mi vida, les debo estos posts porque, al menos por 5 minutos, los distrae de la mierda que a veces puede ser el trabajo. 

So enough bullshit. ¿Cuál es el tema de hoy? Mis vacaciones. A ver, ¿quién ha ido a Oxapampa? Sé que mucha gente se muere de ganas de ir por cosas que ha oído de amigos, de la radio, de Rafo León el Viajero, de la tipa esa de canal 7 que para yendo a esas procesiones con máscaras y gente bailando huaino, etc. Lo cierto es que vale la pena…al menos por un día y CIERTAMENTE no por 5. Aquí lo más saltante de mi travesía. 

El Viaje en Bus 

Si les digo “Empresa de Transportes Nuestra Señora de la Merced”, ustedes ¿con qué tipo de transporte lo asocian? 

a.     Burro

b.     Bus Camión

c.     Camión a Secas

d.     La Balsa de Kontiki entre 2

e.     Caballito de totora

f.       Cualquiera de las anteriores menos transporte formal

Bueno, resulta que era mi bus (aunque nunca supe si camión o no). Venía con un pata con tal cara de mañoso que las chicas que fueron conmigo me pedían que las acompañe a pararme afuera del baño. Para ellas asumo que era más seguro. A mí no me jodía mucho pero sin duda hacía que surja un problema existencial de primer nivel. ¿Qué chucha se supone que iba a ser yo parado afuera del baño con las chicas ahí dentro? ¿A caso Mañosín (como la chicas cariñosamente lo apodaron) no sabía que yo iba a resguardar la pureza virginal de mis acompañantes? Obvio que sí. Y con qué me quedaba yo. Con la cara de sonso de ese orangután arrecho. Bueno Horny Kong me miraba mientras yo esperaba y a mí no me quedaba más que hacerle conversa. Me enteré de qué equipo era, cuántas hijas tenía, qué hacia cuando no estaba en los buses camión de EDTNSDLM (super vendedoras las siglas, ¿no?) y hasta intercambiamos planes para tono de año nuevo. Debe haberse sentido un poco cuando le dije que en el mío actually habrían mujeres que voluntariamente querían estar allí. Una vez que llegamos a La Merced nos mandamos un viaje recontra ranger en un taxi por una trocha que tenía, (¡ojo!), pedazos de cerro que el carro tenía que sortear como si fuesen vendedores de Natura. La Negra estaba más palteada que Ene haciendo cola para sacar boleta militar en Chuchito.   

El Tono 

Sobre el tono, toda otra discusión filosófica.

Defina Tono Berraco: 

a.     Que los asistentes sepan bailar la culebrítica igualito que en el video.

b.     Que haya al menos un asistente al tono que fue, FOR REAL, a caballo.

c.     Que la gente chupe chelas parada alrededor del jonca, tirando los conchitos para La Pacha.

d.     Que el tono quede en un local llamado “El Club Social”.

e.     Que haya gente que haya podido entrar con botas de jardinero.

f.       Que hayan tocado huaino y que la gente lo haya bailado tomándoselo muy en serio. 

O sea, vamos. El tono fue berraco. No puedo decir más. Aquí concluye mi argumentación sobre la berraquicidad del tono. A todas las chicas que lo defienden, puede que se hayan divertido lo que no quiere decir que el tono no haya sido berraco, pero de ustedes, no sé si pueda decir lo mismo. 

La Comida 

Hay una Eme mujer, digámosle Ema. Amiga de la negra. Muy apacible y tranquila pero enamorada. Enamorada de una mujer carnosa y grasosa. De carne de chancho aceitosa que se puede comer en pan, o con plátano frito, o con yuca frita, o como alguna vez lo hizo: con pan Y plátano frito Y yuca frita. 

Todos estábamos complicados porque toda la comida del lugar era aburrida y exageradamente grasosa. Insoportable, realmente. Menos la Ema. Con frases como “¿qué y viene con Cecina?” persiguió a su nuevo amor como Romeo a Julieta, como el robotito de AI a su vieja, como Marco a su mamá. Hamburguesa con Cecina, queso con Cecina, parrillada con Cecina. La amó tanto que se dio cuenta que le tenía que dejar y prometió por año nuevo no comerla nunca más. Pero el amor era grande y la promesa fue rota 6 horas más tarde en el almuerzo (debo decir que a mí me cagó porque yo había pronosticado desayuno). 

Sin más que decir les cuento que el viaje fue divertido. Más por la gente que por el lugar. Les recomiendo ir, bien acompañados, con ganas de chupar en plaza, de botella seis veinte, pilsen Trujillo y todo el día. Ah sí, y prepárense par aburrirse de El Embrujo, creo que el pueblo tenía una obligación legal de tocarla entre canciones. No se pierdan las historias de los demás miembros de Mi Jato en año nuevo, créanme, están buenas.


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2 respuestas

14 01 2008
pamela

jajajaja, el embrujo, la cecina, las pilsen trujillo, las botas de jardinero, la plaza, el club social… un legendario año nuevo. y ojo q a mi no me parecio berraco.

28 01 2008
mj

desde el 10 de enero??? que monse… escribe pueeee

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