Querido Diario,
Como son las cosas de regias que cuando una quiere algo o sea que tipo que ese algo se te aparece así como esos chancros horrorosos que salen justo medio día antes del matri del año, ¿no? O sea, no sabes lo que pasó hoy día con mi papito lindo que me hizo seguir con esta consigna de sacrificar mi verano por el Perú.
La cosa es que Giovi, la prima de Marce es re íntima de Su. La Su que tu sabes que es una locumbeta que anda paseando por discotecas de Lima de par en par como si Lima fuese tan tranquila como esas playas nuevas lindas regias pero de hecho llenas de narcos-cholos-billetones que hay ahora al principio de Asia, en una de esas se hizo súper buenas migas con el hijo de un congresista que de hecho siempre piensa en los viejitos. Y bueno, no me vas a creer que la Su, sabiendo lo que es tener un buen contacto, en lugar de irse a las 3 de la mañana, para alejarse del cara de sapo gordo ese, después de cualquier cochinada horrorosa que haya hecho con el chico, decidió quedarse en la cama para meterle conversa al congressboy en la mañana. Y bueno, resulta que este chico le presenta a su papá Julio Granos y la pendeja de la Su que no cree en nada más que el dios Pi Pi Lin, se lo acabo tirando también. Bueno, resulta que Granos invita al papá de Su y al mío a una comida en su casa. Ahí mi papito conoce a Lupe Rosas, sí la misma que postula a la presidencia, y me consigue una reunión para que yo “tenga más conciencia” sobre el Perú. Él, que debe pensar que estaba castigándome, no se da cuenta que yo estaba en la misma nota. Todo sea por la puta de Su que se pasó de regia con su cadena de favores (ojo lo de puta… entre nos ah).
Mi papito me cuenta esta historia maravillosa, pero no te creas ah, sin los polvos. O sea eso me lo contó mi mamá en la cocina en medio del raje de las tías que se encontró la última vez que fue al cirujano para cambiarse las salinas que como quieres que te diga le ponen las tetas más paradas que pipilin de púber barriento con viagra. Yo fascinada por supuesto la invito a mi casa muerta de nervios y mi mamá empieza a comprar todas las cositas que se pueden comprar. Mi mamá me dice además, porque la conoce del cole Mary Ville, que “a la lornita gordita de Lupe Rosas, o sea, como que se le conquista de dos formas: 1) o le pones una comidita que la haga ejercitar esos brazotes que nadie sabe si son tan grandes por tanto llevárselos hacia la boca o por la grasita que se lleva a la boca, 2) o le pones una foto de un negrazo calato que nunca se va a olvidar.” Ante tanta sabiduría, por supuesto que dejo en mi viejita todas las responsabilidades que pueda haber sobre los preparativos y subo a cambiarme a mi cuarto.
No sabes cuánto tiempo me quedé pensando en qué ponerme. O sea siempre me demoro un milenio porque la verdad, mi ropa es reeeeeegia y a veces es re difícil decidir. Pero esta vez sería un verdadero examen de mi determinación. Todo por ayudar al Perú pensé. ¿Cómo hacer para “dress-down” y no opacar a Lupe que la verdad será una líder inspiradora y todo lo que quieras pero no precisamente por su sentido del estilo, ¿no? (Salvo que “feo” sea un estilo, que no creo, o por ahí que sí y no me he enterado. Ay, que ves lo que hacen los finales conmigo, la Vogue de este mes ni siquiera la he ojeado y estamos o sea 12. Puedes creer que ni en el water he tenido tiempo de revisarla. O sea, entre los detalles del contrato de arrendamiento y los detalles de la última colección de Donatella. ¡Ay dios! La historia de mi vida: atrapada entre lectura de tinterillo y el poder de la razón cultural.)
Bueno, la cosa es que dressing down es un art form mucho más elaborado que vestirse a secas, por lo menos eso fue lo que descubrí. Entonces, opté por lo más fácil. O sea, me pongo un pantalón de un sastre un saco de otro, una blusita blanca toda linda en la que no se note mi regia figura para que Lupe no se sienta intimidada y coma con placer (porque lo del negro calato la verdad que me da the eebie jeebies), la hago verme vestida con ropa que no va al principio y de ahí guardo el saco y listo. Ya sé, ya sé: soy una genia.
Bueno, para cuando llegó Lupe toda mi casa se detuvo de la emoción. Yo pensé, de hecho debe sentirse súper regio, osea llegar a una jato y que todo el mundo este contento de conocerte y verte a pesar de que no pones de tu parte para verte lo mejor que puedas, ¿me entiendes?
La cosa es que llega la gorda toda rechoncha ella con ganas de pontificar a todo el Perú. Yo feliz me siento y en el mismo momento que ella ya se puso cómoda y sentí que su resentimiento de gordita lorna del cole no la había hecho mirarme feo, me saqué el saco que no iba y listo. Y bueno pues, nada. Me empieza a preguntar que qué pienso de su campaña y todo eso y yo presta a responderle pienso en todas las cosas que sabía debía decirle:
- Lay off the white! O sea mamita mira yo sé que no tienes tiempo para pensar en tu ropa en medio de tu lucha por salvar al Perú de la desnutrición crónica pero o sea, ¿de verdad quieres usar colores que acentúan que tipo que tú NUNCA has tenido ese problema y que más bien eres responsable de la escasez de tacu tacu montado con lomo más plátano y zarza criolla?
- “Yo sé cuidar mi cuerpo” YA FUE! No te parece que es hora de dejar de lado esta actitud virginal. Sin huevadas lupita, te concertamos una cita con unos chicos bien regios que la Su conoce, que tipo que ni siquiera cobran (aunque quizás en tu caso sí) y hacemos un publirreportaje bien nice y lo sacamos en You Tube. Ahora que digan que Lupe Rosas es virgen!
- Tranqui con los chicharrones. A ver, yo sé que en los mítines es muy importante que la gente te sienta del pueblo y todo pero no tienes que tomártelo tan en serio. Vamos, o sea un plato de chinchulíes, papa, choclo, ají más tu anticucho es suficiente. No es necesario repetir…¡twice! (Three-peat no es un palabra, ¿entiendes? Es una cochinada de pueblo joven gringo sacada de all-you-can-eats, ok?)
- No tiene nada de malo ser rica (no te confundas, me refiero a tener plata). Deja ir el tema de candidata de los ricos. Vas a perder tu base electoral. Si sigues diciendo que no eres LA CANDIDATA de los ricos te juro que ni yo, ni marce, ni su, ni nuestros papis ni nuestras mamis ni nuestras empleadas votamos por ti ¡jamás!
Y hubiese terminado mi floro diciéndole que estos simples pasos la ponen a tiro (en TOTAL sentido figurado!) de la presidencia.
Pero a pesar de que sabía que lo debí decir, no pude. Me sentí like TOTALLY HARSH. Entonces, miré mi papel que tenía las claves para asegurarla como el boleto ganador y le dije “Me parece que es solo cuestión de tiempo que cerremos la elección”. E ilusa ella, se emocionó y mucho.
Gracias a mi “honestidad” me invitó a formar parte de su campaña electoral. Ahora solo me falta convencer a mi papi. Nunca había estado en sitio distinto que él (o sea en el Perú porque mis paseos de compras por NYC o sea que ni loco puede estar cerca, o sea está pero en espíritu y en el nombre de la American Express, pero nada más) así que espero que me dé permiso. Una duda ¿hay primera clase en vuelos nacionales?
XOXO,
Augusta Huertas del Pino.
