Capítulo 2: Conociendo a un titán

29 04 2008

Querido Diario,

 

Como son las cosas de regias que cuando una quiere algo o sea que tipo que ese algo se te aparece así como esos chancros horrorosos que salen justo medio día antes del matri del año, ¿no? O sea, no sabes lo que pasó hoy día con mi papito lindo que me hizo seguir con esta consigna de sacrificar mi verano por el Perú.

 

La cosa es que Giovi, la prima de Marce es re íntima de Su. La Su que tu sabes que es una locumbeta que anda paseando por discotecas de Lima de par en par como si Lima fuese tan tranquila como esas playas nuevas lindas regias pero de hecho llenas de narcos-cholos-billetones que hay ahora al principio de Asia, en una de esas se hizo súper buenas migas con el hijo de un congresista que de hecho siempre piensa en los viejitos. Y bueno, no me vas a creer que la Su, sabiendo lo que es tener un buen contacto, en lugar de irse a las 3 de la mañana, para alejarse del cara de sapo gordo ese, después de cualquier cochinada horrorosa que haya hecho con el chico, decidió quedarse en la cama para meterle conversa al congressboy en la mañana. Y bueno, resulta que este chico le presenta a su papá Julio Granos y la pendeja de la Su que no cree en nada más que el dios Pi Pi Lin, se lo acabo tirando también. Bueno, resulta que Granos invita al papá de Su y al mío a una comida en su casa. Ahí mi papito conoce a Lupe Rosas, sí la misma que postula a la presidencia, y me consigue una reunión para que yo “tenga más conciencia” sobre el Perú. Él, que debe pensar que estaba castigándome, no se da cuenta que yo estaba en la misma nota. Todo sea por la puta de Su que se pasó de regia con su cadena de favores (ojo lo de puta… entre nos ah).

 

Mi papito me cuenta esta historia maravillosa, pero no te creas ah, sin los polvos. O sea eso me lo contó mi mamá en la cocina en medio del raje de las tías que se encontró la última vez que fue al cirujano para cambiarse las salinas que como quieres que te diga le ponen las tetas más paradas que pipilin de púber barriento con viagra. Yo fascinada por supuesto la invito a mi casa muerta de nervios y mi mamá empieza a comprar todas las cositas que se pueden comprar. Mi mamá me dice además, porque la conoce del cole Mary Ville, que “a la lornita gordita de Lupe Rosas, o sea, como que se le conquista de dos formas: 1) o le pones una comidita que la haga ejercitar esos brazotes que nadie sabe si son tan grandes por tanto llevárselos hacia la boca o por la grasita que se lleva a la boca, 2) o le pones una foto de un negrazo calato que nunca se va a olvidar.” Ante tanta sabiduría, por supuesto que dejo en mi viejita todas las responsabilidades que pueda haber sobre los preparativos y subo a cambiarme a mi cuarto.

 

No sabes cuánto tiempo me quedé pensando en qué ponerme. O sea siempre me demoro un milenio porque la verdad, mi ropa es reeeeeegia y a veces es re difícil decidir. Pero esta vez sería un verdadero examen de mi determinación. Todo por ayudar al Perú pensé. ¿Cómo hacer para “dress-down” y no opacar a Lupe que la verdad será una líder inspiradora y todo lo que quieras pero no precisamente por su sentido del estilo, ¿no? (Salvo que “feo” sea un estilo, que no creo, o por ahí que sí y no me he enterado. Ay, que ves lo que hacen los finales conmigo, la Vogue de este mes ni siquiera la he ojeado y estamos o sea 12. Puedes creer que ni en el water he tenido tiempo de revisarla. O sea, entre los detalles del contrato de arrendamiento y los detalles de la última colección de Donatella. ¡Ay dios! La historia de mi vida: atrapada entre lectura de tinterillo y el poder de la razón cultural.)

 

Bueno, la cosa es que dressing down es un art form mucho más elaborado que vestirse a secas, por lo menos eso fue lo que descubrí. Entonces, opté por lo más fácil. O sea, me pongo un pantalón de un sastre un saco de otro, una blusita blanca toda linda en la que no se note mi regia figura para que Lupe no se sienta intimidada y coma con placer (porque lo del negro calato la verdad que me da the eebie jeebies), la hago verme vestida con ropa que no va al principio y de ahí guardo el saco y listo. Ya sé, ya sé: soy una genia.

 

Bueno, para cuando llegó Lupe toda mi casa se detuvo de la emoción. Yo pensé, de hecho debe sentirse súper regio, osea llegar a una jato y que todo el mundo este contento de conocerte y verte a pesar de que no pones de tu parte para verte lo mejor que puedas, ¿me entiendes?

 

La cosa es que llega la gorda toda rechoncha ella con ganas de pontificar a todo el Perú. Yo feliz me siento y en el mismo momento que ella ya se puso cómoda y sentí que su resentimiento de gordita lorna del cole no la había hecho mirarme feo, me saqué el saco que no iba y listo. Y bueno pues, nada. Me empieza a preguntar que qué pienso de su campaña y todo eso y yo presta a responderle pienso en todas las cosas que sabía debía decirle:

 

  1. Lay off the white! O sea mamita mira yo sé que no tienes tiempo para pensar en tu ropa en medio de tu lucha por salvar al Perú de la desnutrición crónica pero o sea, ¿de verdad quieres usar colores que acentúan que tipo que tú NUNCA has tenido ese problema y que más bien eres responsable de la escasez de tacu tacu montado con lomo más plátano y zarza criolla?
  2. “Yo sé cuidar mi cuerpo” YA FUE! No te parece que es hora de dejar de lado esta actitud virginal. Sin huevadas lupita, te concertamos una cita con unos chicos bien regios que la Su conoce, que tipo que ni siquiera cobran (aunque quizás en tu caso sí) y hacemos un publirreportaje bien nice y lo sacamos en You Tube. Ahora que digan que Lupe Rosas es virgen!
  3. Tranqui con los chicharrones. A ver, yo sé que en los mítines es muy importante que la gente te sienta del pueblo y todo pero no tienes que tomártelo tan en serio. Vamos, o sea un plato de chinchulíes, papa, choclo, ají más tu anticucho es suficiente. No es necesario repetir…¡twice! (Three-peat no es un palabra, ¿entiendes? Es una cochinada de pueblo joven gringo sacada de all-you-can-eats, ok?)
  4. No tiene nada de malo ser rica (no te confundas, me refiero a tener plata). Deja ir el tema de candidata de los ricos. Vas a perder tu base electoral. Si sigues diciendo que no eres LA CANDIDATA de los ricos te juro que ni yo, ni marce, ni su, ni nuestros papis ni nuestras mamis ni nuestras empleadas votamos por ti ¡jamás!

 

Y hubiese terminado mi floro diciéndole que estos simples pasos la ponen a tiro (en TOTAL sentido figurado!) de la presidencia.

 

Pero a pesar de que sabía que lo debí decir, no pude. Me sentí like TOTALLY HARSH. Entonces, miré mi papel que tenía las claves para asegurarla como el boleto ganador y le dije “Me parece que es solo cuestión de tiempo que cerremos la elección”. E ilusa ella, se emocionó y mucho.

 

Gracias a mi “honestidad” me invitó a formar parte de su campaña electoral. Ahora solo me falta convencer a mi papi. Nunca había estado en sitio distinto que él (o sea en el Perú porque mis paseos de compras por NYC o sea que ni loco puede estar cerca, o sea está pero en espíritu y en el nombre de la American Express, pero nada más) así que espero que me dé permiso. Una duda ¿hay primera clase en vuelos nacionales?

 

XOXO,

Augusta Huertas del Pino.

 

 

 

 





Capítulo 1: Save the Cheerleaders (and the jocks), Save the World

22 04 2008

Querido Diario,

 

Hoy fue mi último examen en la uni y la verdad o sea, que quieres que te diga. Yo, siempre fina y recatada no pudiendo juerguear con esos harapientos zarrapastrosos de la PUCP cuya idea de moda son All Stars y barbas descocidas, (y uno pensaría que en Derecho la cosa es mejor, ¿no? Pero nada de nada.) salgo de mi examen de Filosofía del Derecho y me encuentro con el escándalo de fin de finales en la placita de la facultad. Pero bueno, resulta, o sea, que decido quitarme de ese sitio so annoylingly súper social (y no social como Cosas, ojo, social como rojo pro vaso de leche y todo eso) y todo y mi mejor amiga Marce, Marcela De Bernardis Du Bois Del Valle para ti, por si te las querías dar de atrevido, me dice que vamos a un “local” a “chupar” a ver si por ahí se nos pasa el mal humor de haber estado tomando like ritalyn toda la noche para poder comprender, tipo que la veleidades del multicultularismo que la verdad no me entraban, no tanto por taba como porque simplemente no me cuadra que haya gente que pretenda hacerme aceptar que Nine West son designer shoes en pleno siglo XXI, puh-lease.

 

Obvio que le dije “Mira Marce, tenemos confianza y todo, o sea te he visto calata y chapándote a puro cara de huaco, pero no te pases. Primero que nada, yo no “chupo” y menos en “locales”. Segundo, recuerda de donde vienes o sea, tú tampoco.” A pesar de mis quejas acepto porque bueno, ya, o sea parece que al final lo de multiculturalismo o sea al menos me dio curiosidad.

 

So, nos vamos a “chupar”, como dicen los barbudos esos malolientes que piensan que El Sargento es la mother ship, y yo, medio que en broma medio que en serio me meto a una de esas casas de colores a las que se va caminando (y no sabes lo ciudadana del Perú que me sentí al descubrir la entrada peatonal, ¡reeeeeegia!) a juntarme con el resto de la “promo”. Por supuesto que habían profes ahí pero los más “nice”, digamos, no pisarían ese hueco ni cobrando sus honorarios por hora, ¿me sigues? O sea, el tio George Avendagne, como que nica pisa ese hueco salvo que descubra que tienen salón vip desinfectado con look a los Starbux y al menos un Green Label, bien puestecito.

 

Me sientan en una mesa, que por su puesto estaba re-dirty y dije a la mierda pues habrá que mezclarse con la plebe universitaria (o al menos compartir el espacio físico con ELLOS). Pero mis ganas de tener una experiencia intercultural se fueron a la verdadera mierda cuando veo que me sirven en vaso de vidrio todo ordinario un poco de cerveza de botella “seis vente” de las que veo en un cajón en las esquinas de Miraflores los viernes cuando los guachis dejan de trabajar (claro menos mi Walter que tiene instrucciones precisas de que si va a hacer choladas lo menos que puede hacer es estar en otro distrito). La cosa es que ante el vaso ese horroroso de vidrio que además decía cristal (y no like Crystal sino que cristal), casi me dan arcadas pero aun así ante el roche de no parecer una ciudadana normal “chupé” nomás.

 

Al cabo de un par de vasos y un juego de dados del que entendí poco más que cada vez que me decían “tu chupas gringa” yo tenia que bajarme el vaso de cristal que ya me empezaba a simpatizar por su tamaño, me di con la sorpresa que las cosas empezaban a tener un poco más de sentido. Terminado el juego la gente empezó a hablar de política. Tú sabes bien que en eso no me meto. Las reglas cardinales de la gente “bien” sobre conversación son claras.

 

JAMÁS DISCUTIR:

 

  1. Convicciones políticas con gente de menores recursos.
  2. Convicciones de moda con gente de menores recursos.
  3. Convicciones sobre temas sexuales (posiciones, número de parejas y tal) con gente de menores recursos.
  4. Convicciones religiosas con gente de menores recursos.

 

O sea, estas reglas son omnicomprensivas. Mi tatarabuela, la Baronesa Machiavello de la Bella Italia las transmitió a cada una de las mujeres de la familia y estas a su vez a nostras y así. ¿Y por qué existen estas reglas? aquí 4 explicaciones también dadas por la Baronesa y embellecidas por las mujeres de mi familia a lo largo de los años.

 

  1. Los pobres siempre quieren un gobernante que les dé pan, ¿quién crees que paga el pan?
  2. Los pobres siempre pensarán que “in” es la primera silaba de la palabra “in”dio.
  3. Los pobres no hacen el amor; cachan, tiran, malean, cepillan, forran, montan y como la puta madre. No te compares. Eres una Machiavello, no un conejo.
  4. Los pobres piensan que serán primeros en el reino de los cielos, aquí cito a la Baronesa “¿tu crees que dios permitiría que la Baronesa Machiavello vaya después de su zapatero? ¿por favor?”

 

Pero en esta oportunidad, habrá sido la bebida esa que toma la masa pobre y poco higiénica de la universidad católica (que tú dirás tiene que tener algo de plata para poder pagar la universidad, pero no creas ah tienen “escalas”) que me hizo pensar que la baronesa se podía equivocar. La verdad es que tenía mucho sentido lo que decían. ¿Cómo va ganar Fumola la elección? Va a destruir el Perú con sus medidas. Tenemos que elegir a alguien con conciencia social, alguien apto para liderar al Perú.

 

Y seguían hablando de la elección con mucha coherencia. Al final de la conversación yo ya estaba poco a poco entrando en zona de clímax, y cuando estaba por desahogar mi emoción escucho la conclusión de esta plebe. Hay que votar por Susy Pueblorán. ¡O sea! ¡Tipo que PLOP! Lo primero que pensé, más asada que la leche esa que prepara la vieja de la Yolandita que tan bien limpia la casa,  fue “y por eso ellos tienen ese color y yo tengo este”, ¿me entiendes? Regresé a mi casa deprimida y triste. El Perú no cambiará si los “educados” del Perú pretenden resolver los problemas del país votando por una persona que simplemente tiene en su partido a puro cholito enternado. No way!

 

Pero ya me había picado el bichito. Esa sería mi tarea por las vacaciones. Era lo que haría durante todo el verano, participar del cambio del Perú. De inmediato escribí mi primera carta al diario The Mail, la misma que te copio acá para que te hagas una idea.

 

Querido Tito,

 

Mira, la verdad que creo que ya es hora que los jóvenes hagamos algo por el Perú. En mi universidad todo el mundo siempre habla de cambiar cosas, de mejorar el Perú para el futuro pero sus ideas son todas cholas, ¿me entiendes? O sea, nadie tiene nada inteligente que decir. Por ejemplo, hablan de cosas como mayor autonomía para las regiones. ¿Qué regiones? O sea, ¿no se dan cuenta que los gobernantes ahí son unos indiecitos angurrientos que todo el día le echan la culpa de sus desgracias a gente como uno? En fin, yo por esta vía me comprometo a contribuir con cambiar al Perú y que ellos finalmente nos reconozcan a nosotros como los únicos que pueden cambiar las cosas. Espero que otros jóvenes de “colegios bien” que de HECHO leen The Mail puedan incorporarse.

 

Te traduzco la carta también por si hay alguno que, como yo, prefiere leer de estas cosas en ingles.

 

Atentamente,

Augusta Huertas del Pino.

 

Dear Tito,

Look, I think that it is time that we young ones do something for the Peru. In my college all the world is always talking that to change things, that to make better Peru for the futures but their ideas are all “cholas (how do I say, like ¿niggers?)” ¿you understand? No one has nothing intelligent to say. For examples, they talk of things like giving autonomy to the regions. ¿What regions? ¿Don’t they give account that the governors there are little Indians that all day make responsible of their disgraces people like us? Finally, I, via this, comprometize myself to contribute to change the Peru. I hope that young ones from the “right schools” that HAVE to read The Mail Newspaper can join myself. I translate this letter to the English language for in case someone like me prefers to read this things in a better language.

 

Attently,

August Fields From the Pine.

 

Como demuestra mi carta, mi compromiso claro por cambiar el Peru lo declaré hoy en español and english perfect. Ahora, que tiemble el mundo pues, que mejor introducción a mi CV que tomarme un verano sabático para participar de mejorar mi patria. Ahora a ver que se me ocurre.

 

¿Terminaré metida en política, en periodismo, me lanzaré al Congreso (aunque creo que no puedo, pero facil si dices que eres blanco y eres del sansil entras sin el criterio de edad)? ¿Haré un tour por el Perú (con ganchos en la nariz, obvio)? ¿Decidiré cambiarme de nacionalidad? ¿Qué hacer? ¿Qué hacer?

 

XOXO,

Agusta Huertas del Pino.

 





Vuelve mi jato: igual pero diferente

21 04 2008

Queridos pocos lectores,

Tengo que disculparme por haberme olvidado de ustedes durante tanto tiempo.  Sé que muchos disfrutaban el blog y en sus borracheras han sabido contarme que puedo, al menos por un momentito, alegrarles el día, la tarde o la hora. Adicionalmente, me he enterado que en la mayor parte de las chambas de Lima mi página no está bloqueada y que por eso Mi Jato es una buena fuente de distracción laboral. Lamentablemente, me quedé sin ideas sobre cosas que contar de mi jato. Simplemente ya todos saben que Ene es hueca, Jota fumona, Eme calvo, Erre ni sale, La Negra negra, mi mamá evangélica y Calvin bueno…simplemente Calvin.

Así que les planteo una nueva idea que me ha tomado todo este tiempo planificar. He estado preparando y escribiendo los primeros capítulos de una novela cómica. En principio pensaba sacarla directamente como publicación independiente pero luego me acordé de ustedes y todo su feedback. He decidido sacarla aquí, ir publicando semanalmente un capítulo (no se preocupen que al menos tienen para un mes, no los voy a abandonar). Sus comentarios serán muy apreciados.

Les cuento un poco, la novela no tiene título todavía. Trata de una amiga de Ene, Augusta Huertas del Pino que decide tomarse el verano del 2007 para participar en la campaña presidencial de Lupe Rosas, la principal candidata conservadora; brazona y virginal ella. En sus aventuras, Augusta se enamorará, llorará, conocerá el Perú y últimamente tendrá un rol protagónico en la elección. Todos los martes podrán revisar una nueva entrada en el diario de Augus, y, prometo, todas las semanas ella los sorprenderá.

Espero les gusto un poco de ficción menos vinculada a mi jato. Pero como deben imaginar, estos personajes que tanto quieren estarán presentes en el cuerpo de muchos otros protagonistas y verán, obviamente, mucho de Ene en Augusta, de Calvin en su viejo, un poco de Kiki en la vieja de Augus y así.

Espero puedan disfrutar de esta nueva aventura y como siempre pasar la voz.

Saludos,

Eme.